¿PARA QUE SIRVE?

La conciencia akáshica empezó a
despertarse en nuestra humanidad, en 4 fechas precisas del último siglo. Su despertar completo se volvió una
emergencia para nuestra epoca, en razón del acontecimiento ocurrido el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
Leamos lo que escribió el autor al
respecto: «Si es cierto que cada día miles de inocentes mueren injustamente... y sobre ello cerramos los ojos en lugar de sentir la responsabilidad colectiva que nos
incumbe; si es cierto que no fue la primera vez que ocurrió, es decir presenciar la apertura de las puertas del infierno, -lo mismo ocurrió en todas las guerras y holocaustos- es la primera vez que todala humanidad pudo presenciar esta apertura en forma directa y en tiempo real, solo mirando su televisión. No quiero ni tengo que entrar en el debate de los motivos de este acto, en mi calidad de investigador de los Registros Akáshicos, me compete avisar a mis lectores que estas puertas quedarán abiertas durante los próximos doscientos años. Tampoco quiero entrar en el debate de ¿porqué Dios permitió que ocurriese?
Ocurre que el sufrimiento es el único medio educativo que tienen los guías de la humanidad para hacerla
progresar, es una torpeza que todos tenemos... el bienestar adormece al hombre, el sufrimiento lo mata o lo
transforma en superhombre.
¿Cómo enfrentar esta situación? Como siempre: cuando una gran presión se ejerce sobre nuestra vida (el nivel 1 de la realidad), la mayoría cometerá el error de intentar evadir el sufrimiento usando medios del mismo nivel

1. Drogas legales o no, alcohol y excitantes de todo tipo... (televisión e internet incluidos), diversiones de todo tipo (sexo incluido)... y cometeremos el error habitual: «no se puede resolver ningún sufrimiento del nivel 1 de la realidad, con los medios del mismo nivel». Tal como un niño castigado por los disturbios que provocó en la clase, continua divirtiéndose en su mente aburrida para resistir al sufrimiento de tener que copiar centenas de veces sus tablas... si el mismo niño comprendiera el sentido del castigo, la razón del estudio, la importancia de
dominar el conocimiento dictado ese día... el sufrimiento del castigo le sería más leve (y nos preguntaríamos
entonces ¿de quién fue la culpa de no haber creado tal interés en él, antes de dictarle esta clase?). Si el mismo niño, sermoneado por su padre o por una persona que respeta lo suficiente, comprendiera el sentido de su vida, descubriera la razón del castigo, la necesidad futura de ese conocimiento para su progreso, y el bien que le hizo ese llamado de atención... el resentimiento desaparecería, el sufrimiento se relativizaría, y con más
progreso se negativizaría. En conclusión, «es una falacia creer que podemos resolver el sufrimiento en el
mismo nivel de realidad donde se produjo». Debemos siempre buscar el sentido de nuestro sufrimiento: elevando nuestra conciencia hacia otros planos de la realidad alcanzaremos así el plano de la relativización, y el sufrimiento perdería la mayor parte de su intensidad; o elevando nuestra conciencia más alto todavía, hacia el plano 7 de la realidad, entonces, llegaríamos a negativizarlo... aunque la fuente del sufrimiento podría perdurar... el dolor dejará de hacernos sufrir, y hasta nos provocará la satisfacción ligada a toda conciencia espiritual del
mundo.
Esta diatriba tiene por meta hacer comprender a mis lectores, que la apuesta más grande de nuestra época será la de despertar nuestras conciencias (son 45 en realidad), elevarlas, hacerlas partícipe del universo, descubrir las fuerzas energéticas que nos mueven, tomar el control de parte de ellas, despertar nuestras capacidades inmanentes, dormidas por la «dictadura de los campos hipnóticos», medio preferido de opresión y de explotación de dirigentes sin conciencia.
Cuando hayamos tomado conocimiento de nuestras vidas pasadas, conocido nuestra misión espiritual, obrado para que los demás puedan progresar, sin proselitismo nuestro, sino por vocación de servicio; cuando hayamos despertado nuestras capacidades de aprendizaje y reinvindicado el concepto JCK (juventud, concentración,
kundalini); cuando estemos caminando sobre los 4 escalones del templo de la paz interior... y por fin cuando hayamos percibido la relación que existe entre «estados de conciencia» y «otras dimensiones»... entonces, podemos decir que hemos despertado nuestra conciencia akáshica.
Pero, un alivio para el lector... todo eso: «¡se aprende!», es decir que no creo en lo innato, no creo en el elitismo de los predestinados a lograr y los condenados al fracaso; pienso por experiencia que el hombre lo puede todo, con la condición que se le presente la estrategia adecuada y que sinceramente intente movilizar sus recursos disponibles. Se aprende... y este portal está todo dedicado a enseñarlo.
¿QUE ES?

Programa para despertar su
CONCIENCIA AKÁSHICA





   
¿COMO OBTENERLO?

Dado que es muy complejo y completo el programa de desarrollo de la conciencia akáshica, solo puede ser
monitoreado por un Terapeuta Akáshico, y en ciertos casos por el autor mismo.

La única solución aconsejable es empezar por una consulta con un Terapeuta Akáshico.
Cada contestación que éste le dará irá acompañada de todo el material digital que estime necesario para cumplir con el objetivo de su contestación.

 

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